Rediseño integral de la pantalla de entrada para el Aporte Previsional Voluntario, traduciendo los requerimientos en una experiencia móvil fluida, empática y de alta conversión realizada bajo un marco ágil de 72 horas.
El Aporte Previsional Voluntario (APV) es una herramienta financiera clave, pero suele percibirse como un proceso intimidante y estrictamente burocrático. En este desafío técnico planteado por UNO AFP, el negocio enfrentaba un problema crítico de conversión: el 60% de los afiliados que iniciaban el flujo de APV lo abandonaban antes de completarlo.
Se propone que la interfaz de entrada original tenía una sobrecarga de información. La presencia de muchos tecnicismos legales, la falta de una jerarquía de contenidos clara y una disposición de elementos que forzaba el scroll, generaban fricción e inseguridad, apartando a los usuarios de continuar el flujo hasta el final.
- Reducir la tasa de fricción y parálisis por análisis reestructurando la información más importante.
- Diseñar un flujo mobile-first accesible utilizando el estilo visual de la AFP.
- Desarrollar una biblioteca de componentes escalables listos para su implementación.
Como Diseñadora UX/UI única a cargo de esta prueba técnica, asumí la responsabilidad de todo el ciclo de diseño bajo un plazo estricto de 72 horas. Mi enfoque combinó metodologías de diseño centrado en el usuario junto con principios de metodologías ágiles para segmentar el trabajo de manera eficiente y garantizar una entrega de alto valor dentro del tiempo límite.
Para entender la raíz del 60% de abandono, evité las encuestas masivas que solo indican qué pasa, y opté por estructurar una guía de pautas para entrevistas y testeos cualitativos 1 a 1. Siguiendo los principios de Jakob Nielsen, iterar la interacción directa con solo 5 usuarios es suficiente para extraer patrones críticos de comportamiento.
El principal insight descubierto fue la parálisis por análisis: los afiliados querían ahorrar, pero las advertencias legales obligatorias de la pantalla de entrada se percibían como "riesgos", bloqueando la toma de decisiones. Al conversar con ellos, comprendí que necesitaban validación inmediata (saber cuánto tienen hoy para hacer una decisión informada) y un camino despejado antes de comprometer su dinero.
Estructuré la solución rediseñando la arquitectura mediante una jerarquía visual de 5 niveles cognitivos, priorizando las necesidades emocionales y prácticas del usuario de forma lineal:
Wireframes del diseño. Hice una primera propuesta y luego, después de empezar el prototipo, realicé una segunda iteración mejorando la jerarquía.
Además, implementé un diseño para la ausencia (Empty State) para usuarios sin ahorros previos, reemplazando la interfaz vacía por una ilustración empática de "siembra" que resignifica el estado cero como un punto de partida positivo. Todo bajo estándares estricto de accesibilidad WCAG AA y componentes reutilizables con variantes en Figma.
Diseño de la pantalla final, algunos componentes creados y variables de colores.
Prototipo final en sus versión default y empty state.
El resultado final fue una solución de interfaz limpia, escalable y estratégicamente alineada con los objetivos corporativos de la administradora. El framework de diseño quedó listo para pruebas de usabilidad en entornos productivos.
Este proyecto me demostró que el diseño UX/UI en el sector Fintech no se trata de ocultar las regulaciones ni las trabas legales obligatorias, sino de reordenar de manera inteligente los componentes y las interacciones para proteger y guiar la carga cognitiva del usuario.